viernes, junio 20, 2008

Sólo un cafe


Daban casi las cuatro de la tarde cuando decidí llamarla, el celular repicó un par de veces antes de que conteste, ¿aló, Caro'? Un suspiro que me pareció de alivio se dejó escuchar, después, como haciéndose la desentendida, preguntó por mi nombre, Andrés pues, ¿quién más?, como si fuera la cosa más natural del mundo que la llame después de meses enteros de silencio sin alguna razón aparente, ¡Oye!, ¿Por qué no me llamaste ayer?, ella sabe porque no la llame, yo no, ella me conoce un poco mejor, algo así como mi madre, por vergüenza quizás. Su cumpleaños había sido el día anterior, desde noviembre que no hablábamos, desde aquella noche que me fui sin despedirme, con la camisa a medio poner y la ropa interior en el bolsillo, sin razón aparente, sin musitar palabra, solo me fui, eso sin contar la vez que muy arrepentido fui a buscarla, un par de meses después, su mamá me recibió, siempre tan amorosa la señora, siempre con alguna anécdota nueva del jet-set limeño, con galletitas, con un Gatorade en la mano cuando me veía trasnochado y resaqueado, me recibió tan amorosa y sólo me dijo que Carolina estaba indispuesta para luego ver su cabeza salir por la rendija que dejaba la puerta, mirarme con odio y cerrarla violentamente.


Lo bueno fue que no me pidió explicaciones, sólo me invitó a la casa de su tía, cerca de mi casa, donde ella vivía antes, a tomar un café y conversar, Ponernos al día, me dijo ella con un toque de picardía en la voz, colgué el teléfono con una sonrisa, pero estaba algo contrariado, siempre intentaba molestarla lo más posible, tanteándola, como para que me deje de hablar, pero siempre terminaba su sonrisa reflejada en mis diminutos ojos, perdí nuevamente, pero ella me dio chance como para pensar que la anterior vez, en noviembre, había salido victorioso.


Subimos a la terraza entonces, ya era muy tarde, casi medianoche, ella sabe que siempre me demoro, sin falta, soy un tardón por excelencia. La mesa ya estaba acomodada, el termo y el café pasado sobre ella y las sillas alrededor como mirando hacia la calle desde ese tercer piso que antes habíamos compartido. Las conversaciones siempre son animadas, es como la luz que se cuela entre las cortinas por las mañanas, siempre será así. Con la mano temblorosa a causa de una tercera taza de café, sacó un envoltorio, esas bolsitas herméticas, me sonrió coquetamente mientras prendía la felicidad enrollada en papel delgadito y blanco, con ese olorcito tan rico, tan relajante. Fumamos hasta acabarlo, hasta quemarnos los dedos y labios, hasta darnos cuenta que teníamos la sonrisa tatuada en la expresión, hasta entrar a la habitación de la mucama, que por azares del destino se encontraba de licencia, en la cual, con la euforia y la calentura nos dejamos llevar, como todas las veces que nos vemos, nos dejamos llevar por nuestro mar de hormonas. No nos importó que el colchón sea tan delgado que se sientan las tablas de la cama, que huela raro, que haga frío, no importó, nuestros cuerpos se azotaron, arremetieron uno contra el otro encandilados por el humo y el café. Después de la tercera batalla fui conciente de la hora, de mi desnudez, de la tuya, que hacia frío, y como esa vez en noviembre pasado, tomé mis cosas y me fui.

7 comentarios:

JoseLo dijo...

Ajá, con que ella es tu "andrea"
esta bonito cholo

FabuMona dijo...

Cuidado con abusar de la "felicidad" porque cuando menos te lo imaginas puedes terminar, ¿cómo te explico?: infelíz!
je je je

Carlos Daniel dijo...

oe xvr tu redacción ah! no hay duda q te jalo pa mi grupo en periodismo xD!!! no abuses de la felicidad ps ^^

sandrukita dijo...

bombom sabes? siempre me ha encantado lo que escribes ,haces que todos mis deseos como lectora se llenen...le pones tanta enfasis a lo que escribes que es como si lo estubiera viviendo....me encanta leer tus relatos tus pensamientos...son muy buenos! varias veces he leido cosas tuyas! sos lo maximoo bombom relleno de licor!! tkm!....tu bombom SaNdRuKiTa

JUP dijo...

interesant q sigas escribiendo y mejor aun saber q le pones ganas. estan buenas laa entradas...cuidese y haber cuando conversamos como en los viejos tiempos...

ando... dijo...

estimado jup:
creo que nunca tendremos esos viejos tiempos de nuevo
que sean conversaciones nuevas
un abrazo

digler dijo...

ella dijo ponerse al día...hasta ese día solamente

los días que vienen ya son otra cosa