miércoles, febrero 04, 2009

El sueño de Westminster

Anoche soñé, recuerdo mi sueño en realidad, todas las noches soñamos los mortales. Soñé que caminaba por un campo de trigo, con el brazo estirado para sentir los tallos jugueteando con el viento que apacible aplacaba el calor. A lo lejos, sobre una colina, mi enana esperaba con la sonrisota de siempre, se retiraba corriendo y un segundo después traía a su madre de la mano y escuchaba emocionado como le decía, Mira, mami, es Andy.

Al subir la colina se veía, inconfundible al horizonte, el Big Ben. Se erigía imponente haciéndole sombra al parlamento británico. Al acercarme a ambas, tras abrazarlas y besarlas, la enana estiraba sus brazos hacia arriba, con las manos bien extendidas, señal inequívoca de querer ser cargada, y así fue, cargada como muchas veces durante muchas horas y esta vez, quizá por tratarse de un sueño, la fatiga no me invadió.

Así, sin fatiga y con su gran sonrisa, cargada con un solo brazo y su madre tomada de mi mano libre señaló la torre imponente. Sus ojos enormes y vivarachos me pedían correr, y como no había fatiga por tratarse de un sueño, corrimos juntos al palacio de Westminster, porque su mami, que desapareció misteriosamente, seguramente porque corrimos muy rápido y la dejamos atrás, me había dicho que vieron bicicletas rosadas cerca de ahí.

Fue así como, en mi sueño sin fatiga, anocheció, y nosotros, sin su madre desaparecida, alumbrados por el reloj imponente y la luna a su lado, pedaleábamos como locos dándole vueltas y vueltas al palacio, muertos de risa, y de repente me di cuenta que la promesa estaba cumplida. Nos detuvimos para ver la hora, era tarde, y eso mismo nos decía su madre en ese momento, que bajaba de un bus rojo de dos pisos, y nosotros sudorosos pero no cansados, nos bajábamos de las bicicletas.

Y nuevamente nos despedíamos, con sonrisas y besos distintos a los de siempre, porque todos sabíamos que era un sueño, porque no estábamos cansados, pero como siempre la enana me pedía que me quedara, sólo por un ratito más, a pesar de que sea tarde y fue así que decidí quedarme, porque nunca más tendría ese mismo sueño en el que nadie se cansaba, y fue así como me quedé, a sabiendas de que en algún momento tenía que despertar.

6 comentarios:

santiagoMdc dijo...

... y que continues teniendo más sueños de estos ando, sintiendo la felicidad plena.

Y aunq te puse un coment en tu hi5, Feliz cumple nuevamente. Además el blog creo que es infititamente más honesto Je.

Silvanna dijo...

Que rico saber que todas las noches la veras.. mientras que todos los días la sientes :)
Te quiero guapo!
como siempreeeee un post GENIAL

digler dijo...

hay sueños qeu deberian prolongarse hasta que nosotros decidamos despertar

FabuMona dijo...

Felizmente existe el mundo de los sueños donde, entre un millón de cosas, los niños son libres, felices y están vivos por siempre.
(la próxima que la veas le das un beso de mi parte!)
;?)

huekizabeth dijo...

Oho por Dios, encontraste a tu segunda familia, estoy segura que en tu otra vida se dará! (creo en la reencarnación,ríete, pero lo creo).
La promesa esta cumplida, dime si no sientes un alivio en el pecho, dime si no te olvidaste ningun detalle, dime sino sentiste que volabas y estabas en el paraiso en esos momentos...

No corregiré el microoscopico error , no lo haré, como tu dices, es cuestión de estética, ah y es porque tampoco queria opacar tus demás coments con leeciones de redacción de una principiante.
Sigue soñanado .... amigo ... besos ! byes!

natalia dijo...

es que por eso, los sueños son geniales.
te quiero