miércoles, marzo 18, 2009

El por qué de las cosas


Ayer tuve que levantarme temprano. No necesariamente despertarme temprano, salí de mi cama a la hora en que cualquier mortal con trabajo o alguna responsabilidad ya estaría despierto, pero en mi caso tomó un par de minutos darme cuenta de que me encontraba en la ducha alistándome para ir a la clínica.

Mi primo Gabriel fue internado el día anterior por una deshidratación severa y a petición de mi madre fui a acompañarlo durante un par horas, de paso para ayudar a mi tía, y de paso saber si ya estaba listo para ver a un niño inquieto sobre una cama de sábanas blancas, atado a una vía de suero tal cual había experimentado con Micaela hace unos meses.

Debo decir que al abrir la puerta de la habitación 410 de esa clínica cercana a mi casa me sentí como un hidrófobo lanzado a una piscina. Lo bueno fue, tras el impacto inicial, que la angustia se desvaneció al darme cuenta de que podía sobreponerme, dar unos pasos hacia dentro y quedarme por fin con el hiperactivo niño que es mi primo.

Entrado el mediodía mi tía salió a almorzar. Gabriel y yo nos quedamos viendo Oliver Twist compartiendo la cama, desparramados más bien. Aproveché la oportunidad para contarle que Isabel no iría más a visitarnos –y es que vivimos juntos en la enorme casa de la abuela-, merecía saberlo ya que el hombrecito estaba acostumbrándose a su presencia.

Primero, la pregunta de cajón, ¿Ya no son enamorados?, Pues, no, le dije. La siguiente pregunta, más que obvia, fue la mejor que me han hecho desde el viernes que ocurrió el rompimiento, ¿Y por qué? -...- ¡Carajo! ¡Que excelente pregunta! No fue el típico: ¿qué pasó?, ese que me hicieron los amigos que se enteraron, los mismos amigos que me hicieron sentir más entrevistado que Claudia Llosa.

“¿Y por qué?”, tan simple, Es que queremos cosas diferentes, fue lo primero que alcancé a decirle, ¿Qué cosas?, repreguntó, Ella, por ejemplo, quiere alguien que la cuide, alguien que le de mucha seguridad, que de soporte a su vida en todo sentido, ella quiere rehacer su vida. Cuando me percaté que me escuchaba atento proseguí, Yo quiero otras cosas, por ejemplo, terminar la universidad, viajar, escribir mucho, fumar mucho, beber mucho y sobre todo, alguien que me deje amarla mucho.


“¿Y por qué?”. Sólo me queda agradecer esa sabia pregunta que me hizo Gabriel con sus inquietísimos ocho años. Esa sabia pregunta que me dio una sabia respuesta.

8 comentarios:

Fiore dijo...

Lo máximo no ?
la persepción de los niños ante las situaciones son realmente diferentes

gracias por la visita

bsos de esposa primeriza y Recién casada

santiagoMdc dijo...

es que para los niños la vida aun es simple, por eso tienen la palabra exacta ante cualquier cosa.

Pd: y qua paso ah? xD

digler dijo...

sabiduria infantil le dicen. a veces no hay como preguntas sencillas para darnos cuenta de lo complicadas que se nos ponen las cosas

FabuMona dijo...

Sabes que en el taxi de regreso a casa me contó la conversación y no dejó de erizarme un poco la piel el tono tan adulto que usaba (pensar que es el mismo niño que hace el baile del troglodita! si, ése).
Lo que pasa es que mientras nosotros nos enredamos en los detalles, los niños ven la vida tal como es. Sabiduría primaria, que le dicen.
;?)

Dardo dijo...

Dos cosas:primero... te das cuenta lo fuerte que nos vuelve el amor... (no hay fobias)... y lo segundo... hay cosas que lamentablemente tienen porques infinitos...
Un placer leerte como siempre ando...

Elizabeth Zamorah dijo...

Querido mio, lo lamento por tu primito !

por otro lado ¿y poque?
Que no se supone que ambos quieren cosas distintas pero bajo la circustancia de apoyarse el uno con el otro ! de eso se trata las relaciones no? ella kiere a alguien q le trasmita seguridad q es lo mismo que la kiera de verdad, que la cuide y tu , lo hacias!

Si se tratara de buscar a alguien que tenga las mismas metas que nosotros talvez la vida seria aburrida ... ninguno aprenderia del otro !
no crees????????????????????
bueno besitos! carjo !

isabel dijo...

los pequeños son sabios, querido john.

Silvanna dijo...

Después de 2 porque, mis manos ya estan en el cuello de mi primita :)


Muy buen post, guapo.