jueves, abril 09, 2009

Apuntes Psicológicos

Estoy deprimido. Esa fue la conclusión de Juan el psicólogo, el mismo que lee esta bitácora muy de vez en cuando, el mismo que me da citas gratuitas y me cuenta sobre sus tres novias. Esa fue su conclusión, con la cual estoy de acuerdo, que estoy condenadamente deprimido, glotona y alcohólicamente deprimido.

Conocí a Juan hace varios años, era quien le daba citas dos veces por semana a Esther, la chica que huyó a otro país, incluso antes de conocerme, y fue ella quien nos presentó. Nos caímos bien de inmediato, yo tenía mucho que hablar y él mucho que aspirar, con lo cual, gracias a unos conocidos, me dijo que no había consulta que se pague entre nosotros mientras yo pueda conseguirle ese polvillo que descubrió en la universidad y que lo acompañaba en sus primeros años como profesional, ese polvillo que, según él, lo mantenía con los pies en la tierra.

Juan regresó hace poco a Lima, tuvo un prolongado periplo por el norte del país, acusaba a ese polvillo que antes le conseguía de estar destruyendo prematuramente su vida. Gracias a la tecnología pudimos mantenernos en contacto y siempre me aseguraba que cuando volviera tendríamos las consultas que quiera sin polvillo ni dinero de por medio, debido a que ambos ya nos retiramos de esas lides, simplemente en honor a la amistad. Es así que, una vez instalado en Lima, mantuvo su promesa ofreciéndome siempre ese viejo diván que se consiguió para verse más serio, según me contó.

La última vez que nos vimos, me aseguró que mi depresión se debe a mi recién estrenada soltería – bueno, no había que ser un genio para notarlo-, que mi frustrada proyección con Isabel había desencadenado en constantes ataques de soledad y a eso se sumaba el hecho de que ya no tenga bebe a la cual visitar los domingos, que perder a dos seres amados en menos de cinco meses me ha estado empujando a la glotonería y bohemia a la que siempre fui proclive.

Me dijo también que, muy a mi pesar, mi decisión de terminar con Isabel fue acertada, pero que aceptar los hechos tan calmadamente me estaba consumiendo, me recomendó conseguirme una amiguita con la cual descargar mis ímpetus por un tiempo, que enfocarme en lo que soy yo, mis estudios, mis pasiones, mis pasatiempos me haría bien. Y bueno, al final es algo que siempre debí hacer.

Terminado el tema, me ofreció un trago en su sala. En cuestión de horas, tras varias copas, el sobrio y apacible psicólogo que tenía en frente se volvía a convertir en el impetuoso y cocainómano personaje que conocí hace años, con las gafas chuecas sobre su rostro me contaba de Jazmín, de Rosa y de la chica que embarazó cerca de la frontera que tenía un nombre muy curioso: Amapola. La situación con esta última fue la que lo devolvió a Lima, titulándose de cobarde y casi confesando que tenía un problema con los brotes y capullos, cosa que sus siempre floreadas camisas ya delataban.

Fue así que, tras su milésima ida al baño, aproveché para despedirme, no sin antes ayudarlo a que no se ahogue con su propio vómito en el inodoro, y lo último que le dije mientras frotaba su espalda fue: Tú también necesitas un psicólogo, querido Juan.

9 comentarios:

Nobody dijo...

Puedes hacer 2 cosas:

-Deprimirte más por el hecho de que tu locólogo de cabecera esté más trastornado que tú.

-Respirar profundo y pensar que hay gente menos afortunada que tú vomitando bilis en un water.

- (Si, hay 3) Matar mostritos.

isabel dijo...

sería bueno poder vomitar depresiones, para luego comer bonitos recuerdos y no vomitarlos nunca.

Luis Salvatierra Tovar dijo...

sI si, me dieron ganas de imaginar a una chica con ese nombre: amapolA; de hecho se me han kedado unas kuantas ideas...gracias por eso.
el post estA particularmente narrativo!, pero si se llega a la ironia final, bueno, en general son las personas y solo eso, no tenemos otra cosa q nos conceptualize mAs naturalmente. mI "ser abogado dentro de unos cuantos aburridos años" no me hace dejar el alcohol ni los malos hAbitos, peroooooooooo bueno, a juaN se le complican las cosas, www.centrovictoria.com ! ...baH, bueno mano, ahi estamos, q siga buena su vida, saludos.
luiS st ?

PD: y q las wachas flojas se vayan definitivamente; los pulmones y el higado son las manos y los ojos cuando escribimos...no el estOmago y demas, estas partes inconcientes de la vida (o el cuerpo?) si hay q cuidarlas.

Fiore dijo...

caray!
los psicólogos sí con son algo locos no?
jaja

Bsos de esposa primeriza y Recién casada

santiagoMdc dijo...

Olvidar nunca sirve. Recordar te da experiencia y buenos recuerdos

nunca eh tratado con un psicologo en mi vida pese a que siempre pienso que lo necesito

Un abrazo.

Elizabeth Zamorah dijo...

Te das cuenta Andy ... q tipo de gente estas frecuentando??? ..
si tu necesitas un psicologo, el un psiquiatra! q como sabras , NO ES LO MISMO ...

Por otro lado comprendo tu soledad! ... yo tambien se q es la depresión ... es horrible y te puede llevar a la muerte ...


SOLO RECUERDA ESTO:
"CIEGO NO CONDUCE A CIEGO" !
LO SABES .
KISS TKM

vannana dijo...

Llora grandote, llora mucho y sigue llorando.

la pequeña candi dijo...

Si la historia es ficticia es buenísima, si es real es triste... sea como sea ¡me encanta como lo cuentas!
Un abrazo!

Jose Rodriguez Dueñas dijo...

No hay problema con que seas un loco, el problema seria que fueras una loca...