sábado, octubre 17, 2009

Por siempre Zambo


“El día que yo muera quiero que me entierren donde entierran a los hombres de esta tierra.”

El “Zambo” se nos fue. Se nos fue a todos los peruanos que alguna vez escuchamos esa voz melancólica, tan llena de emoción, de amor por el país que lo vio nacer, por el país que lo llegó a amar.



Arturo Cavero Velásquez nació en Lima el 29 de Noviembre de 1940, en la Avenida Abancay, en pleno centro de la capital. Esta suerte de originarse en la cuna del criollismo demarcó su destino de convertirse en el jaranero bandera de la música del cajón y guitarra. Su voz tan particular con esa manera de interpretar las canciones tradicionales es lo que queda perenne en el recuerdo de todo aquel que lo escuchó.

Fue esa misma emotividad para cantar lo que lo llevó al corazón de todos. La suavidad y dulzura con la que entonaba cada estrofa del “Contigo Perú”, “Mueve tu cucú”, “Nuestro secreto” y demás, podían transportar a cualquiera al más profundo sentimentalismo. El 3 de Junio de 1987 fueron estos atributos los que llevaron al “Zambo” a ser condecorado por la OEA en honor a sus méritos musicales.

Pero nunca estuvo solo. Su entrañable amigo, su chochera, su pataza del alma, el maestro Óscar Avilés, siempre lo acompañó, desde sus más coloridas composiciones y presentaciones, hasta su doloroso final producto de la obesidad mórbida que lo tuvo a mal traer en sus últimos años. La primera guitarra del Perú estuvo a su lado para regalarnos esas melodías, patrimonio de nuestra cultura criolla y nacional.

Puro sentimiento, el “Zambo” no está más, pero nos deja ese legado de patriotismo -que tanta falta nos hace- y sobretodo la humildad con la que un hombre debe llevar su vida. Nunca hubo quejas respecto a él, nunca un escándalo, nunca un entredicho. Sólo loas para el hombre que inmortalizó el concepto de peruanidad.

Bajo esa premisa, de enorgullecerse de lo nuestro, es donde se basó su producción. Junto a varias figuras de la palestra criolla, Arturo Cavero compuso y nos deleitó con ese ritmo, que se reconoce tan sabroso, tan emotivo, tan peruano, tan particularmente “zambo”. Con su voz hizo abrazar a un pueblo multicultural, quebrado desde su fundación. Hizo fundirnos a los nacidos en esta tierra con sus valses, sus festejos, en un solo aplauso que acompañará por siempre el son que perfeccionó por nosotros y sólo para nosotros.

Hasta siempre, Zambo lindo. Gracias por nacer peruano y cantarnos a todos.

8 comentarios:

Cristhian Zamudio dijo...

Era grande ese pata. Era el zambo de todos u.u. Tan solo oirlo uno se estremecía

Dardo dijo...

"cuando tengas que partir quiero que sepas... que estaré pensando en ti todos mis dias..."

"Nadie ocupara el lugar que tú tenias... porque se murio mi amor...cuando te fuiste"...

Dos razones para cantarsela... todos mis dias...

Fiore dijo...

Inmortal el Zambo!


bsos de esposa primeriza y Recién casada

Elmo Nofeo dijo...

Donde se duermen tus ojos negritos,
zambito bonito por donde andarás,
siento que vienen tus pies creciditos,
zambito bonito cuando volverás.

santiagoMdc dijo...

Si pues el zambo se nos fue y yo nunca tuve el privilegio de escucharlo en vivo u.u

PD:Joder! como te das tiempo para escribir :S

Drope "U" dijo...

q buen texto...
creo q salvo a la primera edicion de calamo.

Anónimo dijo...

Y se llama Peru con p de pasta jajaja no mentira ... hasta pronto mi querido zambo, jasmas podra salir de mi memoria sus canciones porq naci y el medico me dio la palmadita acompañada de "MUEVE TU CUCU" ...
LAURA

Javier dijo...

adios, zambo!